SALUD MENTAL FEMENINA
SALUD MENTAL FEMENINA
Durante el climaterio pueden aparecer cambios en el sueño, la energía y el estado de ánimo. Comprenderlos requiere mirar tanto los cambios del cuerpo como lo que está sucediendo en tu vida.
5 de julio de 2026 · 4 minutos de lectura
El climaterio es una etapa de transición que abarca los años anteriores y posteriores a la menopausia. La menopausia, en cambio, se establece de manera retrospectiva cuando transcurrieron doce meses consecutivos sin menstruación y no existe otra causa que lo explique.
Algunas mujeres atraviesan esta etapa con pocos cambios. Otras experimentan sofocos, alteraciones del sueño, dificultades de concentración, cambios en el deseo sexual, cansancio, irritabilidad o variaciones en el estado de ánimo. No hay una única experiencia posible y la intensidad puede cambiar con el tiempo.
Durante la transición menopáusica se producen fluctuaciones hormonales. La investigación indica que esta etapa puede constituir un período de mayor vulnerabilidad para síntomas depresivos, especialmente en mujeres con antecedentes de depresión. Sin embargo, esto no significa que la menopausia provoque inevitablemente depresión.
El sueño también ocupa un lugar importante. Los sofocos nocturnos y otros síntomas pueden interrumpir el descanso; dormir mal, a su vez, puede aumentar la irritabilidad, el cansancio y la dificultad para regular las emociones.
Al mismo tiempo, el climaterio suele coincidir con otros movimientos: cambios familiares, cuidado de personas mayores, transformaciones laborales, duelos, modificaciones corporales o preguntas sobre la identidad y el paso del tiempo.
Por eso, reducir toda la experiencia a las hormonas puede dejar fuera una parte fundamental.
Puede resultar útil prestar atención a cambios persistentes en el ánimo, pérdida de interés, preocupación difícil de controlar, irritabilidad intensa, aislamiento, sensación de desborde, alteraciones marcadas del sueño o dificultades para sostener las actividades habituales.
Registrar cuándo aparecen los síntomas, cuánto duran, qué intensidad tienen y cómo afectan la vida cotidiana aporta información valiosa. También permite distinguir una variación transitoria de un malestar que necesita evaluación.
Los síntomas físicos y emocionales pueden superponerse. Por eso es importante evitar el autodiagnóstico y consultar cuando existe sufrimiento o interferencia significativa.
La evaluación puede incluir la salud física, los síntomas del climaterio, el descanso, los antecedentes de salud mental, los acontecimientos recientes y los recursos de apoyo. Según cada situación, puede requerirse el trabajo conjunto de ginecología, clínica médica, salud mental u otras especialidades.
Desde la psicoterapia pueden trabajarse:
Ansiedad
Regulación emocional
Dificultades de sueño
Creencias nucleares asociadas a esta etapa
Autoexigencia
Vínculos
Construcción de hábitos que favorezcan el bienestar.
Las decisiones sobre medicación o tratamientos hormonales corresponden a una evaluación médica individual.
Que el climaterio sea una transición esperable no significa que haya que soportar en silencio síntomas que afectan la calidad de vida. Tampoco todo malestar emocional durante esta etapa se explica por la menopausia.
Consultar permite comprender qué factores están participando, descartar otras causas y construir un acompañamiento acorde a la experiencia de cada mujer.
Si estás atravesando alguna de estas situaciones y sentís que necesitás acompañamiento, podés conocer cómo trabajo o comunicarte para solicitar una entrevista.
• National Institute on Aging. Menopausia
• National Institute on Aging. Sueño y menopausia
• Maki y colaboradores. Evaluación y tratamiento de la depresión perimenopáusica
• FIGO. Recomendaciones sobre salud mental durante la menopausia
Este artículo brinda información general y no reemplaza una evaluación psicológica o médica individual.
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